Entrevista con el director y el protagonista de “Le Fil” tras su estreno en España

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Entrevista con el director y el protagonista de “Le Fil” tras su estreno en España

Le Fil

Antonin Stahly-Vishwanadan y Selim Kechiouche, protagonistas del film. ©Pyramide Distribution.

Usted es de nacionalidad francesa pero de sangre argelina. ¿Vuelve alguna vez a este país? ¿Cómo es allí la situación de los homosexuales? Imagino que hay situaciones bastante más duras que las de la película, que a fin de cuentas se desarrolla en un entorno social medio-alto… [Selim Kechiouche, actor:] Tanto en Argelia como en Marruecos, que son los países que más conozco, por supuesto que la homosexualidad existe, como en todas partes, pero la gente lo lleva de manera más o menos secreta.

¿Y en Túnez, su país, que aparentemente es de los más abiertos del entorno? [Mehdí Ben Attia, director:] En Túnez, desde el punto de vista jurídico, los actos homosexuales están castigados con tres años de cárcel por el Código Penal del año 68. Esto es teórico, luego la gente hace lo que tenga que hacer, pero es algo que está escrito en la ley. Por otro lado, no sé si se puede decir que Túnez sea uno de los países más abiertos del Magreb: es cierto que hay una tradición de cierta tolerancia, pero desde el momento en que la llamada sodomía está prohibida y penada, no sé si el adjetivo “abierto” es el más oportuno.

Usted como homosexual tunecino, ¿ha tenido en su país alguna experiencia, digamos, desagradable con las autoridades? Yo, personalmente, nunca. Si uno es hombre en Túnez y quiere conocer a otros hombres, ¿qué es lo que puede hacer? ¿Hay bares, locales, sitios públicos? No, no. Recuerda que esto no es Europa: nada parecido a un bar gay. Pero si quieres conocer a otros hombres, todo el que quiere sabe que si vas a tal hammam, a tal lugar en la ciudad, a tal playa, puedes tener posibilidades.

¿Y cuáles son sus perspectivas en el terreno social, político, jurídico? ¿Cambiará la situación de los homosexuales en Túnez y el norte de África? No, no creo que cambie nunca, o por lo menos que yo lo vea, pero esto es una opinión absolutamente personal. En Marruecos y Túnez el hábito de la homosexualidad está arraigado, y por lo tanto seguirá habiendo, por lo menos, turismo homosexual. Argelia ni siquiera tiene turismo, es una situación totalmente distinta. Egipto no lo conozco, pero diría que la situación es peor que en Túnez.

Ahora una pregunta tópica pero que a veces resulta interesante: ¿en qué se ha inspirado usted para crear la historia? ¿Está alguna de las escenas relacionada con alguna experiencia suya? Sí, me he inspirado en algunas situaciones reales, que yo conozco. Debo decir que yo asistí a la boda de un amigo que es homosexual, se casó con una compañera lesbiana. Hoy en día tienen un hijo, y todo el mundo en la boda sabía lo que estaban haciendo. Y para el resto de situaciones más o menos ficticias, he tratado por supuesto de enfocarlas de con un prisma próximo a la realidad.

Para usted, ¿el trabajo de preparación como actor ha sido especialmente difícil? [S. Kechiouche, actor:] No, no más difícil que en otras ocasiones. ¿Cómo es posible que, no siendo homosexual, transmita unos sentimientos tan creíbles? Bueno, es el trabajo del actor: como se dice, el amor es universal, independientemente de quién lo sienta. ¿Y nunca se sintió violento realizando alguna de las escenas? No, nunca. Si piensas que hay algo en la historia que te va a incomodar o a cohibir, mejor no aceptes el papel, porque nunca te saldrá bien.

[M. B. Attia, director:] Es lo que se espera de cualquier buen actor; el otro protagonista tampoco es homosexual, quizá les haya ayudado. La verdad, los dos han hecho un trabajo brillante. Sólo puedo decir que el planteamiento y la asimilación de los personajes no se ha hecho a partir de su homosexualidad: uno puede hacer de homosexual de mil maneras distintas. La orientación sexual de un personaje no es lo que conforma su carácter.

Finalmente, imagino que el film no se ha estrenado en Túnez… No, ni en Túnez ni en ningún país árabe, y no creo que ocurra nunca. Sinceramente, es algo con lo que contaba. Pero estoy seguro de que acabará llegando a la gente: a través de los pases privados, del boca a oreja, de las descargas de internet, de los DVDs piratas, etc…

Carzam/ MensGo

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