Un manual de estilo LGBT para los periodistas francófonos

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Cargando…

Un manual de estilo LGBT para los periodistas francófonos

[blogMensGo, blog gay del 26-06-2014]. La Asociación de periodistas LGBT (AJL) publicó el pasado 23 de junio un manual de estilo para periodistas. Su título, Informer sans discriminer (Informar sin discriminar), resume bastante bien el contenido: ayudar a los periodistas a hacer su trabajo correctamente cuando tratan temas LGBT.

AJL: página web | página de Facebook | manual de estilo (HTML | PDF)

Los siete capítulos desmontan los mecanismos de los errores periodísticos más frecuentes, ya sean torpezas sencillas debidas a la ignorancia, clichés debidos a la pereza intelectual, deformaciones debidas a la costumbre (o al conformismo) o declaraciones cuyo carácter inaceptable no siempre se percibe como tal.

Manual de estilo de la asociación AJL

28 páginas (de sentido común) contra las malas prácticas periodísticas. ©Ajlgbt.info.

En la medida de la posible, el manual explica qué es lo que no conviene, por qué no conviene y cómo puede remediarse. Los ejemplos utilizados y las rectificaciones sugeridas se aplican a las cuatro letras de las siglas LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales), consideradas de forma individual o como colectivo. Sin olvidar cuestiones tan cruciales como el tratamiento de la información sobre el VIH/sida o los conocimientos jurídicos mínimos para tratar ciertos temas con conocimiento de causa.

Por tanto, expresiones como “confesar su homosexualidad” o “una familia normal” no tienen cabida en las palabras de los periodistas.
El concepto de “normalidad” es discriminatorio, como lo es el hecho de señalar siempre el origen de un delincuente salvo que se trate de un “francés normal”. Dicho de otro modo, especificar la orientación sexual, igual que el origen étnico, no es importante salvo que tenga una relación directa (o causal) con el acontecimiento (o la persona) al que se hace referencia.
Confesar la homosexualidad, más despreciativo que confesar la impotencia, introduce a la vez una jerarquía de valores que solo un homófobo puede emplear y una denigración que solo los periodistas malintencionados pueden practicar de manera consciente.

Los clichés más frecuentes provienen, en el mejor de los casos, del mito (el famoso “lobby gay”) y, en el peor de los casos, de la quimera (la confusa “teoría del género”), cuando no se trata de errores o de aproximaciones históricas, genéticas, científicas, sociológicas, etc.: que el matrimonio se remonta a la noche de los tiempos, que la homosexualidad va contra natura, que las relaciones heterosexuales son conformes al orden natural, que la gente se casa para tener hijos, que las parejas sin hijos son las enemigas del género humano… y demás estupideces esgrimidas por el “lobby homófobo” (utilizamos la misma retórica absurda para desmontar el mecanismo) y apoyadas gustosamente por numerosos periodistas y medios de comunicación.

El manual de estilo enumera múltiples expresiones y clichés a evitar. Pero también circunloquios, perífrasis y eufemismos que, dictados por el conformismo, por la voluntad de no escandalizar o por el miedo a llamar a las cosas por su nombre, hacen menos por la información que por la deformación o la discriminación.

Tras haber leído el manual de la AJL, los periodistas dignos de llamarse así comprenderán que meter la reproducción asistida y la maternidad subrogada en el mismo saco, así como comparar a los homosexuales con chimpancés en celo o con pedófilos, supone un discurso cargado de indignidad periodística.

La AJL explica además, mediante una entrevista a la abogada Léa Forestier, algunos elementos del derecho francés que deben conocerse al manipular palabras y conceptos relativos a la homosexualidad, pero también a la homofobia. Sacar del armario a un gay o calificar a alguien de homófobo puede ser objeto de un proceso e incluso de sanciones penales.
(Una pena que la parte jurídica no haya explicado ciertos conceptos clave relativos al matrimonio, a la adopción y a la filiación. Porque en esos asuntos, como en los otros, muchos periodistas cuentan lo que sea cuando no se limitan sin más a plagiar la noticia de alguna agencia).

La AJL nació en 2013, en pleno debate sobre la apertura del matrimonio a las parejas del mismo sexo en Francia. La asociación publica Informer sans discriminer algunos días antes del Gay Pride de París – cuya denominación oficial es Marcha por el orgullo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales – para, por un lado, dar una mayor difusión a su manual de estilo y, por otro lado, prevenir los errores, las omisiones, las torpezas y las fraseologías más inaceptables.

Philca & carram / MensGo
(vía toda la prensa del 23-06-2014, entre otros Dialogai, Le Figaro y L'Expansion)

No hay comentarios

Agregar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This Blog will give regular Commentators DoFollow Status. Implemented from IT Blögg