Carlos Alvarado Quesada, elegido presidente de Costa Rica, promete legalizar el matrimonio homosexual

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Cargando…

Carlos Alvarado Quesada, elegido presidente de Costa Rica, promete legalizar el matrimonio homosexual

[blogMensGo, blog gay del 05-04-2018] Carlos Alvarado Quesada fue elegido presidente de Costa Rica el pasado 1 de abril en la segunda vuelta, haciendo campaña por la causa LGBT en general y en particular por la legalización del matrimonio homosexual solicitada por la Corte interamericana de derechos humanos (CIDH) en enero de 2018. Mientras que los sondeos predecían un escrutinio ajustado e incierto, el candidato del Partido de acción ciudadana (PAC, centro izquierda) ganó por un 60,7 % de los votos frente a un ex diputado evangélico, Fabricio Alvarado Muñoz, que decía actuar en nombre de la familia y de los valores tradicionales. Pese a tener el mismo apellido, ambos adversarios no tienen ningún vínculo de parentesco.

Carlos Alvarado Quesada da las gracias a Costa Rica... y al electorado LGBT. 😉

Carlos Alvarado tomará posesión de su cargo el 8 de mayo, por un mandato de cuatro años. No ha ocultado que intentará legalizar el matrimonio homosexual lo antes posible, defendiendo una política inclusiva y respetuosa hacia las minorías.

Pese a los problemas recurrentes de Costa Rica (paro endémico, déficit presupuestario, criminalidad en aumento, corrupción gubernamental), es el tema del matrimonio homosexual el que ha acaparado la atención y polarizado los debates entre ambos candidatos. Fabricio Alvarado, de 43 años, estaba a la cabeza en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, con cerca del 25 % de los sufragios. Carlos Alvarado, de 38 años, quedó segundo con casi un 22 % de los votos. Mientras que Carlos prometía cumplir con la decisión de la CIDH en el derecho costarricense, Fabricio amenazaba con abandonar la CIDH, prohibir las clases de educación sexual y limitar al máximo los recursos destinados al aborto.

Costa Rica forma parte de esos países de América Latina que, tras avances más o menos friendly, han experimentado una reacción neoconservadora frecuentemente apoyada, si no orquestada, por grupos evangélicos católicos o protestantes. En Costa Rica, según el Pew Research Center, la proporción de católicos pasó del 93 % en 1970 al 62 % en 2014, y los evangélicos protestantes han aprovechado la ocasión a su favor.

Quizá sea ese doble impulso evangelista y conservador el que ha dado una fama inesperada a Fabricio Alvarado, antes único diputado del pequeño partido político ultraconservador Restauración Nacional. Tras haber abandonado la Asamblea legislativa para hacer campaña, se hizo famoso por sus comentarios homófobos y por sus opiniones reaccionarias.

La importancia capital otorgada al tema del matrimonio homosexual durante la campaña electoral ha tenido dos consecuencias nada insignificantes. Desde mediados de febrero de este año, solo una semana después de la primera vuelta del escrutinio, el defensor del pueblo ha constatado un « aumento desproporcionado » de las agresiones físicas y verbales contra personas LGBTQI. La segunda consecuencia, mucho más positiva, se refleja en el resultado final del escrutinio: los costarricenses han votado finalmente en función de su convicción más íntima, mediante un voto friendly.

« Lo que nos une es mucho más fuerte que lo que nos separa », había declarado Carlos Alvarado durante la campaña electoral. Antiguo periodista convertido en escritor, el presidente electo fue hasta hace poco ministro de Trabajo del presidente Luis Guillermo Solís, a quien la Constitución prohíbe presentarse a un segundo mandato consecutivo.

Philca & carram / MensGo

No hay comentarios

Agregar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This Blog will give regular Commentators DoFollow Status. Implemented from IT Blögg