Lori Lightfoot, alcaldesa de Chicago y abiertamente lesbiana: como el signo de los tiempos

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Lori Lightfoot, alcaldesa de Chicago y abiertamente lesbiana: como el signo de los tiempos

[blogMensGo, blog gay del 11-04-2019] Elegida alcaldesa de Chicago con un 74 % de los votos el pasado 2 de abril, la demócrata Lori Lightfoot, de 56 años, se convierte así en la primera estadounidense negra y abiertamente lesbiana que gobierna una gran ciudad de Estados Unidos, dado que Chicago es mucho más grande que los otros 36 municipios gobernados por personas LGBT, como South Bend, gobernado por Pete Buttigieg, o Madison (Wisconsin), gobernado por Satya Rhodes-Conway. Como Chicago es territorio demócrata, Lightfoot ha logrado la victoria por encima de otra candidata demócrata negra, Toni Preckwinkle, de 72 años.

Chicago, primera gran ciudad estadounidense (gobernada por una persona) LGBT

Abogada de formación y antigua fiscal, la nueva alcaldesa presidía hasta ahora el consejo de supervisión de la policía de Chicago, en calidad de especialista en violencia policial, lo que sin duda ha jugado a su favor en una ciudad devorada por la violencia, los asesinatos (550 muertos en 2018), la desigualdad, las injusticias, el racismo, la corrupción y los abusos policiales. Hasta ahora, Chicago solo había tenido al mando a una persona de piel negra (un hombre) y a una sola mujer (de piel blanca). Es la tercera ciudad más grande de Estados Unidos, con 2,7 millones de habitantes intramuros y 9,5 millones en el conjunto de la población.

Nada más ser elegida, Lori Lightfoot dio las gracias a su mujer, Amy Eshleman, con un beso, junto a su hija adoptiva y frente a una multitud delirante. Y de inmediato tendió la mano de manera implícita a su adversaria, Toni Preckwinkle, para trabajar al servicio de una ciudad donde no se estigmatice por el color de la piel ni el tamaño de las personas...

Calumnias homófobas

Casada y madre de una niña de 10 años, Lori Lightfoot sucede a cuatro alcaldes blancos de la misma familia. Su predecesor era Bill Daley, de 71 años. El racismo no ha formado parte de la campaña, dado que las dos últimas candidatas en liza, Lightfoot y Preckwinkle, son negras. Preckwinkle partía como favorita, pero su edad y su reputación de inmovilismo han jugado en su contra.

Lori Lightfoot, en cambio, sufrió calumnias y presiones homófobas. Sobre todo procedentes de la comunidad negra, empezando por los evangelistas cristianos en los barrios del sur de la ciudad.

Chicago: recuerdos literarios

Nos acordamos de otra historia de injurias en Chicago orquestada por los residentes de un barrio semi burgués blanco al que quería mudarse una familia negra. Esta historia (ficticia, pero inspirada en hechos reales), la cuenta la dramaturga Lorraine Hansberry, nacida en Chicago y también lesbiana, en una obra inolvidable titulada A Raisin in the Sun (Una pasa al sol).

Ya que hablamos de Chicago, aprovechamos para recomendar la lectura de otra obra maestra, escrita por Nelson Algren: The Man with the Golden Arm (El hombre del brazo de oro). Algren describe mejor que nadie la ciudad de Chicago, sus barrios fraudulentos y la mafia.

La ventaja de ser LGBT

Pese a la campaña homófoba organizada contra Lori Lightfoot, la homosexualidad de la nueva alcaldesa no pesó sobre el escrutinio, al menos no hasta el punto de impedir su elección. Decir que eso no ha tenido ninguna influencia sería ir un poco deprisa, porque la homofobia sigue existiendo en Estados Unidos, aunque la aceptación de la homosexualidad – incluida en la esfera política – registre progresos espectaculares desde hace varios años. Podríamos afirmar que la homosexualidad de Lightfoot en Chicago, como la de Buttigieg en South Bend, no ha constituido un criterio de decisión – en un sentido o en el otro – a ojos de una gran parte del electorado.

Un perfil LGBT podría incluso suponer una ventaja en ciertos casos, según Shannon Minter, directora jurídica del National Center for Lesbian Rights, citada en un artículo de citynews1130.com :

[LGBT candidates] may be more likely to empathize with others who have experienced discrimination or obstacles. (Shannon Minter)
[Los candidatos LGBT] son más susceptibles de empatizar con lo que han sentido otras personas que se han encontrado con discriminación y obstáculos (Shannon Minter).

La elección de personalidades LGBT demócratas parece tener ya una consecuencia tangible y favorable para la comunidad: los candidatos, incluso heterosexuales y republicanos, ya no dudan a la hora de expresarse en foros o en eventos LGBT, con el fin de convencer al electorado LGBT para financiar su campaña o votar por ellos.

Estados Unidos se ha vuelto mayoritariamente friendly

Según un sondeo del instituto PRRI, la población estadounidense se muestra en la actualidad favorable al matrimonio homosexual (62 %), a la prohibición de cualquier discriminación anti-LGBT por motivos religiosos (57 %) y a la promulgación de leyes o reglamentos para proteger a la comunidad LGBT frente a la discriminación (69 %). Grandes mayorías que no impiden la supervivencia de una homofobia residual. Examinemos los datos de manera más precisa. Al hacerlo, se vuelve indispensable celebrar este año el 50 aniversario de los disturbios de Stonewall.

62 % de los estadounidenses favorables al matrimonio homosexual

Si bien casi un tercio de la población americana (30 %) sigue mostrándose hostil al matrimonio entre personas del mismo sexo, la aceptación del matrimonio homosexual se ha vuelto mayoritaria (62 % de media nacional), incluso en regiones de fuerte conservadurismo social como el Sur (56 %) y el Midwest (60 %). Digamos que las proporciones respectivas de aceptación y de rechazo se han invertido a lo largo de los últimos doce años.

No es sorprendente que encontremos a los más fieles defensores entre los jóvenes de entre 18 y 29 años (79 % e incluso 81 % de esa franja de edad entre las mujeres) y entre los demócratas (77 %), mientras que los detractores del matrimonio homosexual se hallan sobre todo entre las personas mayores de 65 años (43 %) y entre los republicanos (50 %). Del mismo modo, el 82 % de los estadounidenses no afiliados a ninguna religión (en otras palabras, los ateos y los agnósticos) son partidarios del matrimonio homosexual, frente al 31 % de los protestantes evangelistas.

Tras la aceptación de la homosexualidad, el rechazo a la discriminación

En los 50 estados, la mayoría de las personas encuestadas se declara favorable a la existencia de leyes que prohíban la discriminación LGBTfoba. Las cifras permanecen estables con un 70 % en 2017 y un 69 % en 2018. El apoyo de medidas antidiscriminatorias va en alza, incluso en los estados del Sur profundo como Carolina del Sur (58 %) o en estados del interior como Arkansas (56 %). La media del Sur asciende al 65 %.

También ahí, las discrepancias son la edad, las creencias religiosas y las opiniones políticas. Las personas de entre 18 y 29 años se muestran mucho más favorables a una legislación antidiscriminatoria (76 %) que los mayores de 65 (65 %). Entre los testigos de Jehová (53 %) y los evangelistas protestantes blancos (54 %) encontramos menos opiniones favorables, pero siempre con cifras superiores a la media. Los mormones alcanzan una media del 70 %, lo cual resulta nuevo y sorprendente. Y, si bien el apoyo a las leyes antidiscriminatorias ha caído un poco entre los republicanos, pasando del 61 % en 2015 al 56 % en 2018, alcanza en cambio el 79 % entre los demócratas.

¿Los pequeños comerciantes o empresarios pueden realmente alegar creencias religiosas para rechazar servir a clientes LGBT? La media nacional se muestra en contra de los pretextos religiosos, pero con unas cifras medias que han caído ligeramente hasta el 57 % en 2018, frente al 60 % de 2017 y el 59 % de 2015. La diferencia en comparación con el matrimonio homosexual y las leyes que protegen a la comunidad LGBT es que el rechazo a los pretextos religiosos solo supera el 50 % en 40 estados. Solo encontramos estados del Sur entre los 10 restantes, como demuestra la presencia de Utah (territorio mormón), Idaho y Nevada. Sin embargo, en ninguno de esos 10 estados las personas encuestadas se muestran especialmente favorables a rechazar el servicio a personas LGBT por motivos religiosos. En un país impregnado de tanta religiosidad, se trataría casi de un indicador de progresismo.

Metodología. Sondeo realizado en 2018 por el Public Religion Research Institute (PRRI). Encuestas realizadas por vía telefónica. Para las preguntas sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, encuesta realizada en dos tandas (del 14 al 25 de marzo y del 27 de junio al 8 de julio de 2018) a una muestra de 4028 personas. Para las demás preguntas, encuesta realizada del 14 de marzo al 16 de diciembre de 2018 a una muestra de 40 292 personas repartidas entre los 50 estados.

Philca & carram / MensGo

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